Tres cuentos para Ita fue el título de la primera novela de José Luis Temes, publicada en 2010 por Ediciones Línea (Madrid).

En este Blog recogemos las opiniones que los lectores han ido enviando con sus impresiones. El Blog ha estado activo hasta finales de 2011, aunque el libro sigue a la venta en las principales librerías de España.

Desde 2012 está abierto el Blog del nuevo libro de José Luis Temes:
Al pisar tu jardín,
igualmente publicado por Ediciones Línea.

LOS LECTORES CUENTAN

Puedes publicar tu comentario en este blog o enviarlo a trescuentosparaita@hotmail.com. Si nos envías un imeil, indícanos si deseas que tu comentario aparezca con tu nombre, con tus iniciales o anónimo.

martes, 28 de septiembre de 2010



Maravillada y atrapada por la lectura de Tres cuentos para Ita. ¡Gracias por hacerme sentir viva!

(Cristina Llorens. Córdoba)

martes, 8 de junio de 2010

¡GRACIAS por haber escrito este libro! No recuerdo haber leído nunca un canto a la libertad tan directo, tan sincero y tan hermoso como las historias que desgranas, como tú eres, por boca de sus protagonistas. Doucement [dulcemente] nos llevas por las páginas de tu libro de cuento en cuento, bajo el chirimiri de Santiago, o mis cercanos aires bercianos para llegar a un final de esperanza; una esperanza proporcionalmente lógica a la cantidad de Amor que albergan tus personajes.
(Daniel Sanz. León)
Con tus relatos reí, lloré y viajé al mundo ideal. Es un libro mágico y tiene un ingrediente muy importante para los cuentos y novelas: el misterio. Tienes mucha suerte de estar rodeado de personas tan maravillosas, que parecen seres de los mundos utópicos que describes. Me enganché a la lectura y me costó despegarme del libro para volver a la rutina. Me encantó eso de “dejar de hacer pié juntos”. Te deseo muchas lunas de felicidad.
(María E. Cavanas. Madrid)

lunes, 7 de junio de 2010

Bravo, José Luis Temes, por este libro encantador. ¡Eres tú en estado puro! No sé si existe Ita o si en realidad somos todos nosotras, pero si existe, que sepa que es la envidia de muuuuuuchas mujeres. Y nuestra enhorabuena a Rosa, que esa sí existe, porque habéis sido desde hace muchos años un ejemplo para infinitas parejas.

Si alguien me hubiera escrito a mí el segundo cuento, le aseguro que mañana mismo empezaba la quinta luna, y la sexta la séptima… (…) Cuatro de cada cinco jóvenes de mi edad habríamos sido capaces de matar para que alguien hubiera escrito de nosotras esto que el autor dedica a la tal Ita.
Un libro inolvidable. Y formidablemente escrito, desde el punto de vista literario. Eso sí, José Luis, ¡qué huevos le has echado!

Creo que fue el domingo cuando terminé los cuentos. Mi sensación es que sólo hay una ella, que es mezcla de todas. Espero que se cumplan tus deseos y que puedas vivir cada vez más en ALE ITA PODU. Yo creo que todos lo intentamos… pero nuestros miedos se interponen y... bueno que creo que has sido muy valiente al escribir este libro.

Mis mejores deseos también para Vero y sobre todo para Rosa, ya que -no sé si te lo habrán comentado otros lectores- se aprende a quererlas desde ti.

Que las brujas y magos te protejan, que la magia blanca te rodee y que las bendiciones de Noelia te sigan llegando desde donde ella esté.
(M. R. La Coruña)

A la atención de José Luis Temes:  Sólo les veo un pequeño defecto de forma: los dos primeros cuentos son muy diferentes al tercero. Por eso habrá gente que le guste mucho los dos primeros y menos el segundo, o al revés. A mí me han encantado los tres. A lo mejor no pasan a la historia de la literatura, pero es el típico libro que recomendarías sin reservas a cualquier amig@ que te pidiera un libro inolvidable para un finde bajo una parra. Y en la seguridad de que el lunes te llama emocionad@.

(A. O.)
La lectura me ha parecido deliciosa. Muy bien logrado el cambio del escenario realista de los dos primeros, con sus estaciones de tren, de metro, sus calles, sus restaurantes y cafeterías, los estudios de grabación, etc..., al onírico, y no menos real del tercer cuento. Si me apuras, casi me parece mas real el último, por cuanto apela directamente al interior de todos nosotros. Ese cambio hace dinámica la narración.

El primer impulso que tuve al terminar, fue lanzarme a leer el libro de Tomas Moro, que me avergüenzo de decir que no he leído. Si, en cambio tuve que traducir La República de Platón, cuando estudiaba la carrera. Pero entonces, me preocupaba mas de las partes filológicas, que del contenido. Y me ha gustado mucho que hayas extrapolado a la realidad de una ciudad, lo que son sentimientos y actitudes de bondad personales, que de nada sirven si no se comparten. Por eso el libro me parece redondo, como completando un circulo de introspección hacia el exterior. Ya se que es una forma un poco tosca de decirlo, pero no se me ocurre otra (yo no soy como otros, que son escritores).

Muy gracioso el formato cuento, y la constante alusión al mundo infantil, para relatar historias de amor casi postadolescente. Eso, desde la perspectiva de mis 55 años, me transporta al mundo de la ficción total….

(Isabel Pulido. Granada)
Estimado maestro Temes: Comencé leyendo el libro simplemente porque he seguido muchos de sus conciertos y asistido a muchas de sus conferencias, pero no me lo imaginaba a usted escribiendo una novela. Pero conforme me fui metiendo en ella, comprobé que al fin encontraba escrito aquello que durante mis ya muchos años había sido mi pensamiento más oculto: ¿por qué la Humanidad se empeña en crucificar cualquier amor que pueda surgir paralelamente a nuestro matrimonio (bueno, o noviazgo, o lo que los jóvenes quieran llamarlo ahora)?

Si usted me viera hoy, hecha ya casi una viejecita, escribiendo sobre los hombres… Pero yo también fui joven, y luego menos joven. He tenido dos grandes amores en mi vida (dos parejas, como ahora se dice) y los dos quisieron hacer de mí su marioneta. Quizá no lo hicieron con mala intención. Yo sólo les pedí un poquito de libertad, a lo que ningún hombre de orgullo varonil está dispuesto. En el fondo todos los hombres llevan un Otello en su DNI. Y he sido muy infeliz porque ambos me dejaron y ambos prefirieron arruinar mi vida antes que permitirme un tanto así de libertad.

Por eso su libro me ha conmovido. Para quienes nos hacían creer que éramos unas libertinas, o cosas peores, encontrar un alma gemela como usted nos hace recuperar la autoestima. Casi le diría que su libro me ha ayudado a encontrar la paz.

Sé que no puedo pedírselo y que es usted un director de orquesta de fama y estará muy ocupado, pero si quisiera usted hacer feliz a una viejecita, le aseguro que se ganaría el cielo si me pudiera dedicar un cuarto de hora de su vida y pudiéramos quedaros citados un cuarto de hora. Me encantaría conocerle personalmente y estrechar la mano de alguien a quien he aplaudido tantas veces al frente de las orquestas. (…)
¿Una opinión en dos palabras? Ahí va en una docena: uno de los mejores diez cuentos en castellano que he leído en mi vida.
Sin duda me ha gustado más el segundo cuento. Porque la imagen de un hombre sufriendo una verdadera tortura por el sueño del regreso de un amor que nunca se despidió me produce la mayor de las emociones….
Aunque superficialmente parezca lo contrario, entiendo que Tres cuentos para Ita es un emocionante canto a la lealtad y a la fidelidad.
Soy una chica de 19 años, (…) me considero de lo más normal, sólo que hartísima y asqueada del machismo imperante en los tíos de hoy día. Pero al fin he encontrado un libro del que quiero hacer mi Biblia. (…) ¿De verdad que existen esos hombres dispuestos a darlo todo por la fidelidad del amor? Mucho me temo que sólo existan en este libro.
¡Qué delicia, José Luis, qué ternura! Yo ya no lo veré, pero estoy segura que en futuro las relaciones humanas serán así, y los niños del siglo XXII verán citados estos cuentos en las escuelas como los de un visionario.
Para mí, los Tres cuentos para Ita son sencillamente la oración con la que cada día me quisiera acostar; la oración que siempre quisera tener en mis labios:

"
Utopía nuestra, que estas en cada uno de nosotros, haz que todo esto sea real, que todos seamos como los personajes de esos cuentos. Que todos podamos entrar y salir cuando y con quien queramos. Que todo sea así de maravilloso, que todos nos podamos amar de verdad, en libertad, sin mentiras y sin hipocresías, Que Raquel vuelva a enlazar su mano con la de José Luis. Y lo más difícil: que los maridos como el mío puedan algún día entender alguna vez que esta manera de vivir es la más sencilla y la más sincera. O mejor: la única sencilla y la única sincera. Así sea."

Siempre digo que una novela es lo que son sus personajes secundarios: incluso diría que lo que hace grande al Quijote (quizá más aun, si cabe, que sus dos protagonistas) son los centenares de magistrales personajes secundarios que desfilan por sus páginas. Y en este caso, nos enamoran Celia (dulcemente triste), Chema (precioso el detalle de que se reencuentre con Vero ante tus barbas, que has viajado para estar con ella ese día), Rebeca (quizá el personaje que se hace más simpático del “segundo reparto”; se vé que la adoras), la experiente y serena doctora Tudela; el cascarrabias sabio Macaya…

Y un detalle precioso: el personaje mejor parado es el de Rosa, la mujer del autor, a la que aprendemos a adorar de mano del autor… sin que en ningún momento aparezca en la trama.

domingo, 6 de junio de 2010

"José Luis Temes ha elaborado un gran libro, maravillosamente escrito y absolutamente recomendable. Imprescindible para los amantes del género narrativo." Eduardo Jáudenes en "Euronews"

viernes, 4 de junio de 2010

¡Bueno, bueno, qué cosa más preciosa!

José Luis, gracias por tu ternura, por esa sinceridad tuya que pone los pelos de punta. Y gracias por haberte atrevido a dejar escrito lo que para algunos ha sido nuestra ilusión más o menos secreta, por miedo a que nos consideraran unos frívolos. Pero Rosa, tú, yo y otras personas sabemos bien de lo que estamos hablando. ¡Ah!, y odio con todas mis fuerzas a la tal Ita, que se ha llevado la dedicatoria de esta maravilla de libro. Bueno, pero yo sé que en Ita estamos todas las personas que te queremos ¿verdad?

(María José Sánchez. Madrid)
DESENFADADO CORREO DEL COMPOSITOR JOSÉ NIETO, AUTOR DE LA OBRA CUATRO LUNAS, CONSIDERADA POR TÍA OLALLA COMO SEÑAL DEL FIN DE LA CUARTA LUNA:

Mi muy querido amigo. Te escribo este imeil desde Barcelona, a donde acabo de llegar después de un placentero viaje en AVE durante el que he leído (más bien, devorado) dos terceras partes de tus “Cuentos para Ita”. Ya hablaremos más despacio y “en vivo” sobre esta tu aventura literaria que me tiene fascinado. Sí quiero hacer alguna observación (por alusiones), sin esperar a terminar la lectura, sobre el papel que mi... (nuestra) “Cuatro Lunas” ha jugado en la historia, ciertamente extraordinaria, que relatas en los dos primeros cuentos.
En ninguna de las acepciones que del vocablo “Señal” aparecen en el DRAE, incluida la 6ª (“Indicio o muestra inmaterial de algo”) y la 11ª (“Prodigio o cosa extraordinaria y fuera del orden natural”) se aprecia vestigio alguno de que la señal no sea otra cosa mas que una marca provocada por algún acontecimiento pasado o una advertencia, que sirve para mostrar o prevenir algún suceso por venir. Quiero poner énfasis en que una señal no es causa ni origen de acaecimiento alguno, no lo provoca. La señal es inocente, es tan sólo el mensajero sobre quien no se debe descargar la culpa del mensaje que trae. Por eso me ha aliviado en extremo que, en tu relato, hayas aclarado ¡Por fin! Que “Cuatro Lunas” no debe ser declarada culpable de maleficio alguno o de haber ejercido influencia nefasta en tu vida sentimental.
No lo tenía yo muy claro. Gracias por desvelar el misterio.
Un abrazo fuerte, fuerte. Pepe.
Te confieso, José Luis, que debo ser muy raro porque el tema de las parejas y los amoríos nunca me ha atraído demasiado. Supongo que es defecto mío, pero siempre me he sentido ajeno, por ejemplo a las películas de Woody Allen, que a todo el mundo encantan. Pero dicho esto te confieso que he leído tu libro en dos tirones, en menos de 24 horas, y eso me pasa con muy pocos libros. Me enganchó desde la primera línea hasta la última. Por cierto, cuida los laísmos, porque algunos son cuando menos discutibles. Precioso libro, aunque de una temática que a mí interesa poco. Otra cosa: equilibra un poco los personajes: casi todos los masculinos son gilipoyas, y casi todos los femeninos son deliciosos.

(A.S.)

En la solapa del libro se nos invita a dejar una opinión sobre estos cuentos. Pues la mía es sencillísima: tus Tres cuentos para Ita son una delicia, un libro maravilloso en el más ancho sentido de la expresión. Valiente, encantador y emocionante. Con un sentido del humor muy a lo José Luis Temes. Entre los chicos y chicas del tramo de edad con el que yo trabajo en el Instituto haría furor.


(J.H.)

Señor Temes: He reído y he llorado ante sus cuentos como hacía tiempo que no me ocurría ante un papel impreso. Quiero para mí el mundo amoroso que usted describe. Quiero ir en su carro. Por favor, hágame un sitio junto a usted, junto a los que de verdad creemos que las relaciones de pareja NO DEBEN ser jamás posesivas. Porque nadie puede irrogarse el derecho de decir ni a su pareja ni a nadie de quién puede enamorarse y a quién puede o no entregar su cuerpo. No hay mejor antídoto contra el machismo como sus deliciosos Tres cuentos para Ita.

Mi problema, sin embargo, es que estoy segura de que como algún día viera a mi marido con otra, los mataría a los dos.
Me parece un privilegio que nos hagas este tipo de confesiones. No sé por qué los humanos tenemos ese mal hábito de torturarnos. Todos hemos sido Raquel en alguna ocasión y otras tantas hemos sido víctimas. Lo único que puedo decir es ¡bendito tú que aún te quedan lágrimas! Yo sin embargo soy un poco más cínica y disfruto del carpe diem y el "pelillos a la mar", y desde entonces me aprovecha más el rimmel...


El libro es una delicia y ni decirte que [mi hija] y yo nos damos de tortas para leerlo...


(Carmen Moreno. Madrid).

En cualquier otra situación, un libro con una temática sentimental sin pretensiones hubiera aparecido como una burda imitación folletinesca del XIX (en definitiva, un prejuicio) o, como mínimo, un psicodrama terapéutico. Al comenzar estos cuentos, uno tiene una extraña sensación de honradez en la autoría, de verdadera sinceridad con el lector y con el propio autor. Cuando los termina queda claro que José Luis Temes ha dejado el corazón en estas 300 páginas y esto, en tiempos donde la maravillosa superficialidad (tan admirada) ha devastado la profundidad, es un logro, y más viniendo de quien viene.


Mi admirado director da muestras de que él es lo que vemos, con Ita y sin Ita. Nos honra con su extraordinaria integridad humana y agradecemos su admirable valentía.


(Pedro Piquero. Badajoz)


Entradas populares